Ritmo y luz
Un local de restauración situado en el puerto Marina de Palamós, donde la sencillez y la funcionalidad se ponen al servicio de una experiencia directa y cotidiana. El proyecto de Pollos a Mano se construye a partir de una paleta neutra que busca calma y claridad, dejando que el producto y el ritmo del local sean los protagonistas.
El espacio, diáfano y ordenado, se define a través de materiales continuos y texturas suaves que aportan coherencia y facilitan el funcionamiento del servicio de take away. Las superficies claras y los acabados naturales generan una base serena, mientras que el color mostaza —presente en elementos puntuales— introduce identidad y conecta directamente con la imagen corporativa.
La luz natural acompaña el recorrido interior y refuerza la lectura limpia del espacio, mientras que la iluminación artificial, precisa y cálida, pone en valor las zonas de servicio y exposición. El mobiliario, de líneas simples y resistentes, se integra con naturalidad en el conjunto, priorizando el uso intensivo y la durabilidad.
El resultado es un espacio honesto y equilibrado, donde interiorismo y marca dialogan para crear una experiencia ágil y coherente con la esencia de Pollos a Mano.